El léxico será nuestra venganza: sobre la expresión ‘pagar a lo genovés’

Conocer el origen de las palabras nos permite, entre otras cosas, asomarnos a la realidad y al contexto social en que fueron acuñadas. Descubrir que considerar viene de la palabra latina sidus, “estrella”, o que rival deriva de rivus, “río”, nos teletransporta a la época en que mirábamos al cielo nocturno en busca de respuestas y al vecino de acequia con desconfianza.

Pero no hace falta remontarse milenios para encontrar expresiones que suscitan extrañeza intergeneracional. Probablemente ya han nacido los niños que preguntarán con curiosidad por qué se dice no tener un duro o estar sin pelas. Los hablantes de hoy somos los deberes escolares de los niños de mañana.

Leo ayer al medio de comunicación CTXT usar (y no sé si hasta acuñar) la expresión a lo genovés para referirse a un pago en negro:

Y pienso que sería precioso que esta expresión arraigase y perdurase lo bastante como para que los hablantes futuros (quiero pensar que ya ajenos a génovas) tengan que buscar de dónde surgió esta expresión y lean la cacocracia y la cacacracia en la que sus antecesores vivimos.

Así que creemos expresiones, acuñemos palabras que sean registros de estos tiempos. Y usémoslas. Extendámoslas. Digamos pagar a lo genovés, hacer un despido cospedalino, perpetrar una marianadahacer un favor montoresco, negarse socialistamente. Que estas formas se generalicen, que nos sobrevivan. Hagamos de la etimología nuestro criptodiscurso. Para que así,  las generaciones futuras, cuando acudan a buscar el origen de estas expresiones que serán ya opacas, lean sobre los tiempos oscuros en que fueron alumbradas. Para que a los culpables les persigan sus infamias, aunque sea en el léxico. Perdurarán los editoriales de La Razón El País, sí, pero también nuestras palabras.